Testigos del robo: Manuel Acosta Larena, Pedro Pérez Sastre, y Mario Antonio Navarro Rosell.
Sebastián solicita una entrevista con el Reeducador Luis Bécquer, a quien informa de los hechos, pide la separación de los ladrones del Cubículo #7 y la presencia de un instructor policial para acusarlos formalmente. Ninguno de sus reclamos se cumple.
Inmediatamente, Sebastián acusa a Edilberto Aguilar y lo abofeta, por lo que Edilberto es sacado temporalmente del Cubículo 7. Aparte de esto, las autoridades no toman ninguna otra medida para evitar la repetición de los robos o una agresión contra Sebastián.
Tras el juicio, Sebastián es llevado a visitar a su hermano Gustavo Arcos Bergnes, quien está en cama desde hace meses con una quemadura en una pierna. Ambos hermanos conversan bajo la vigilancia de los agentes de la Seguridad del Estado. Después de la visita, Sebastián es trasladado nuevamente a la Prisión de Ariza.
Esa misma tarde, Sebastián es conducido a una oficina donde le esperan dos instructores de la policía para abrir una causa legal sobre los robos en su contra. Minutos después entra en la oficina el capitán del DSE conocido como Alfredo acompañado por un fotógrafo, que inmediatamente comienza a tomar fotografías de Sebastián junto a los instructores policiales. Sebastián se niega a continuar declarando en presencia del fotógrafo y se retira de la oficina.
La situación alimentaria, de salud e higiene, continúan siendo desastrosas en la Prisión de Ariza.
Sebastián sigue sin recibir el tratamiento dental que reclama desde hace año y medio, y su estado de salud se ha hecho más preocupante ante la aparición de una melanodermatitis en la espalda. La mancha oscura en la piel es de aproximadamente 3 cm de diámetro, y a pesar de que continúa creciendo y del intenso escozo que produce, las autoridades de la prisión no han brindado a Sebastián ninguna atencion médica con el pretexto de que no poseen el medicamento adecuado. Mientras tanto, el reglamento del penal prohíbe que la familia le haga llegar cualquier medicina.
Una llamada "visita de estímulo" que le correspondía el 2 de junio fue suspendida. Con el evidente propósito de desestabilizarlo emocianalmente, las autoridades dijeron a Sebastián que su familia no había venido porque no quería.
A pesar de que en el mes de mayo Sebastián cumplió la mitad de su condena de 4 años y 8 meses, las autoridades del Ministerio del Interior ni siquiera han considerado su caso para libertad condicional, tal y como le corresponde según el Código Penal en vigor.
Sebastián responsabiliza nuevamente al régimen por su vida y salud, sea como resultado de la falta de asistencia médica, como por cualquier acto de violencia contra su persona.
Sebastián continúa encerrado junto a delincuentes comunes de alta peligrosidad, en el destacamento conocido como "El Golfo", y no tiene noticias de que se considere su libertad condicional.
Tras un examen practicado hace poco, los médicos de la prisión le informaron que tiene sóntomas de polineuritis, enfermedad que ha azotado a Cuba durante los últimos años, y que se debe prinicpalmente a la falta de alimentación adecuada, porque se le entumecen los pies y tiene puntos de insensibilidad en las piernas. Por otra parte, los mismos médicos afirmaron que la melanodermatitis en la espalda puede ser resultado de otros padecimientos que sufre Sebastián, como la vesícula, la próstata, avitaminosis, y el estrés continuo en que se ve obligado a vivir. Además, continúa padeciendo de presión alta, sinusitis, y dolores en las extremidades inferiores, sobre todo en la pierna izquierda.
Se le ha dado tratamiento a dos de los tres molares afectados, y le recetaron además aspirinas diarias para la circulación y el corazón.
La familia de Sebastián presenta cartas al Ministerio de Justicia, la Dirección de Cárceles y Prisiones, y el Consejo de Estado, argumentado su situación. En el Consejo de Estado y en el MINJUS se las firmaron como recibidas, no así en los otros lugares.
La polineuritis que le fue diagnosticada hace dos meses ya se ha desarollado. Como tratamiento se le inyectan varias ámpulas de Complejo B, y se le ha recomendado salir a trabajar a un campo de tomates paraa que tome sol, y camine. Sebastián advierte a las autoridades que acepta salir a trabajar como parte del tratamiento médico, que no hará ninguna concesión politica, y que si se hace pública alguna filmación suya en el campo dejará inmediatamente de salir a trabajar.
No ésta claro si las mejores en la situación de Sebastián se deben a la próxima visita a Cuba (noviembre) del Alto Comisionado de la ONU Para Derechos Humanos, a las presiones de gobiernos como el de España, o al hecho de que Sebastián es uno de los tres candidatos finalistas al Premio Andrei Sajárov que concede el Parlamento Europeo.
El oficial del Departamento de Seguridad del Estado conocido como Arístides, visita nuevamente a Sebastián para renovar la propuesta de que sería liberado inmediatamente si acepta salir de Cuba hacia España o Chile. Sebastián rechaza completamente la nueva oferta, y aclaró de nuevo su postura de no aceptar su libertad condicionada al destierro.
Aún no hay repuesta alguna de las autoridades a las gestiones legales realizadas por la familia para lograr la libertad condicional, que corresponde a Sebastián desde mayo de 1994.
Según dijeron ambos oficiales, Sebastián podria ver a su hermano "donde quisiera, en la casa que escogiera, sin límite de tiempo, y con garantías para sus pertenencias que quedaban en la prisión". (Sebastián fue trasladado a La Habana en Marzo de 1994 para participar como testigo de la defensa en el juicio seguido contra Rodolfo González González. Al regresar a Ariza encontró que sus propiedades habían sido robadas nuevamente. Ver 03/28/94)
Adivinando alguna maniobra, Sebastián se niega rotundamente y afirma que esperará la próxima visita familiar el 16 de febrero para saber sobre la salud de su hermano. Los oficiales del DSE insisten diciendo que eso demoraría mucho, que debe ir antes a La Habana, lo que reafirma las sospechas de Sebastián, ya que las sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU comienzan precisamente por esa fecha. (ver 02/28/94)
En la misma carta Sebastián denuncia que la neutritis diagnosticada en agosto de 1994 por la Comisión Médica del penal, ha empeorado en lugar de mejorar, a pesar del tratamiento seguido con vitaminas y las salidas diarias al aire libre.
Sebastián denuncia también al Alto Comisionado que en diciembre de 1994, el Consejo de Dirección del penal le denegó todos los beneficios que le corresponden según la ley. A saber:
1- Rebaja de 36 días de condena por cada año cumplido.
2-Derecho a pasar a régimin de mínima severidad (correccional). Este derecho ha sido negado dos veces consecutivas; junio de 1994, y enero de 1995.
3-Libertad condicional. Esta le corresponde desde que cumplió la mitad de la condena (mayo 1994).
Un cable de prensa publicado por la Agencia EFE el 28 de marzo de 1995, recoge unas declaraciones del actual Fiscal General de la República de Cuba, señor Juan Escalona Reguera, donde este afirma: "...en Cuba la libertad condicional se otorga a los reos tras haber cumplido la mitad de la condena con buena conducta y por decisión de los centros penitenciarios.
El Dr. Valverde, antiguo jefe de la Comisión Médica del penal, y quien diagnosticara la polineuritis por primera vez en agosto de 1994, confirma a los familiares de Sebastián que este sí padece la enfermedad.