La fuerza policial que patrulla las calles de esta ciudad de dos
millones de habitantes está compuesta en gran parte por oriundos de
otras ciudades y áreas rurales, especialmente de las regiones del
este.
Muchos de ellos son jóvenes que prefirieron convertirse en
policías durante unos cuantos años en lugar de tener que
hacer el servicio militar.
Pese a campañas para inducir a los jóvenes habaneros a
unirse a la fuerza policial ``la captación entre ellos ha sido
constante; los frutos escasos'', indicó el semanario Juventud
Rebelde en un artículo publicado el domingo bajo el título
''Policía en la encrucijada''.
Además del tema de los bajos salarios, largos horarios y falta
de vocación, jóvenes entrevistados por Juventud Rebelde
dijeron que existen muchas otras razones más serias para su rechazo
a los intentos por reclutarlos.
Entre las justificaciones figura la baja estima en la que muchos
policías han caído debido a su rudeza, a sus excesos y hasta
a la corrupción.
Como el robo y la venta ilegal de productos agrícolas casa a
casa aumentaron, la policía regularmente detiene a jóvenes
en la calle para interrogarlos sobre el contenido de sus bolsas o los
hacen bajar de sus bicicletas para pedirles documentos de propiedad.
Este procedimiento derivó en muchos arrestos y multas, pero los
críticos argumentan que muchos policías abusan de su poder y
no tratan a los ciudadanos con respeto.
Un ama de casa dijo a Reuters que debido a que muchos violan la ley
usando el mercado negro para comprar alimentos, materiales de
construcción y otros productos que generalmente son robados de
tiendas de gobierno, la policía cuenta hoy con mucho menos apoyo
moral a la policía en el vecindario que hace 15 años.
Un trabajador declaró a Reuters que en ciertos vecindarios, los
delincuentes son numerosos y suficientemente agresivos para amenazar a los
policías, mientras que algunos policías aceptan sobornos.
Jóvenes habaneros no quieren ser policías
Copyright © 1998 El Nuevo Herald