Los cuatro disidentes cubanos estaban detenidos sin cargos desde hace
catorce meses cuando firmaron un manifiesto titulado La Patria es de
todos, muy crítico con el Partido Comunista Cubano y en el que
solicitaban elecciones pluripartidistas y amnistía para los presos
políticos.
Los opositores acusados de ``sedición y otros actos contra la
seguridad del Estado'' son Vladimiro Roca Antúnez, presidente del
Partido Socialdemócrata de Cuba y miembro de la Internacional
Socialista, para quien el fiscal pide seis años de cárcel, y
Félix Bonné Carcassés, miembro del patronato de la
Fundación Hispano-Cubana.
También, Marta Beatriz Roque Cabello y René Gómez
Manzano, para quienes se piden cinco años de prisión.
Los cuatro se encuentran recluidos desde julio de 1997 a pesar de
numerosas peticiones en su favor dirigidas al gobierno cubano por, entre
otros, Amnistía Internacional y el Partido Socialista Obrero
Español (PSOE), que protestó por la ``arbitrariedad'' de las
detenciones y la ``vaguedad'' de las acusaciones, y advirtió que
``este tipo de actos contribuyen a reforzar la tesis de los sectores
más inmovilistas del régimen de Fidel Castro''.
También el Papa Juan Pablo II intercedió por los
detenidos e incluyó sus nombres en la lista de 34 disidentes
encarcelados que presentó a Fidel Castro con motivo de su visita a
Cuba el pasado mes de enero.
Gortázar opinó que ``debemos aprovechar que las
relaciones parecen muy fluidas para hacerle ver a Robaina que esto no
facilita ni favorece en absoluto las relaciones bilaterales''.
Pedirán a Matutes que interceda por disidentes
Copyright © 1998 El Nuevo Herald