Pero al mismo tiempo que ejercía su liderazgo sindical,
García militaba secretamente en la organización clandestina
Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP) que luchaba por derrocar al
régimen de Fidel Castro.
Desde que salió de Cuba, García se vinculó al
movimiento obrero latinoamericano y en 1964 fue electo secretario
ejecutivo para el Caribe de la Central Latinoamericana de Trabajadores
(CLAT). Actualmente es secretario general adjunto de la CLAT.
Durante una visita realizada a Miami la pasada semana, García
concedió esta entrevista a El Nuevo Herald:
¿Cuál es la solución política que usted
prevé a la crisis cubana?
EGM: Es un cuadro muy complejo, con muchas incógnitas. Yo
estoy convencido de que hay muchos funcionarios dentro del gobierno y las
fuerzas armadas conscientes de que aquello tiene que ir a una
evolución. Aunque los cuadros del Partido, del gobierno y de la
propia CTC, son tan mediocres que se resisten a aceptar esa realidad.
Es verdad que los movimientos de oposición y disidencia
interna no han sido capaces de desarrollar una fuerza articulada, pero
también es verdad que el gobierno no ha podido eliminarlos. Cada
día se multiplican, en la misma medida en que el gobierno trata de
controlarlos.
¿Cómo ve el cambio político futuro del país?
¿Va a ser un cambio pacífico o no?
EGM: Bueno esa tampoco es una pregunta fácil de responder. Y
no lo es porque hoy no se ve nada claro la interacción que existe,
dentro de Cuba, entre las organizaciones de poder, del gobierno, los
espacios de la sociedad civil independiente, y los grupos de
oposición. Por eso creo que nadie puede asegurar con certeza
cuándo y cómo será el desenlace de la
transición democrática.
Por una parte la disidencia política, social, sindical,
está en la etapa de construir su organización, de
articularse, de elaborar su alternativa y comenzar su marcha juntos.
Por la otra, la cúpula gobernante no tiene la capacidad
necesaria para conducir una evolución política. Y Fidel sabe
que si desata ese proceso, se le va de las manos.
La historia de las transiciones políticas pacíficas ha
demostrado que si el gobierno se siente realmente fuerte, él mismo
promueve la transición. De lo contrario la retarda a riesgo de
provocar una explosión social. Este gobierno ni promueve la
transición ni abre espacios. Y esto se debe a la gran desconfianza
que se tienen entre ellos unido a su enorme incapacidad
política.
Cuándo usted dice ``ellos'' ¿a quiénes se
está refiriendo?
EGM: A los principales dirigentes del Politburó y de las
organizaciones de masas.
¿Y a Fidel y Raúl Castro?
EGM: No solamente. Es verdad que Fidel ha tenido un papel
protagónico indiscutible en este proceso. Pero Fidel no es el
único responsable de la solución cubana. Es todo el sistema,
todo el aparato, sus principales dirigentes son responsables de lo que
sucede en el país. Y hasta ahora ese aparato se muestra incapaz de
generar por sí mismo un cambio, debido al miedo y a la incapacidad
política que existe entre la cúpula gobernante. Hay que
recordar que el incapaz es un individuo más dogmático y
más intolerante.
Te cuento una anécdota que se puede publicar. A mí me
dijo hace poco un alto dirigente del gobierno cubano, refiriéndose
al exilio: ``No, no, el problema no es con ustedes, el problema es entre
nosotros. Y sin Fidel, nos vamos a fajar a tiros''.
Por eso ellos insisten que en sea Fidel quien dirija los cambios.
Pero Fidel no quiere cambios que lo alejen del poder. Actúa como un
monarca absoluto y todo parece indicar que está dispuesto a morirse
en el poder. Y con Fidel en el poder no habrá en el país los
cambios necesarios. Esa es la gran contradicción en que se
encuentra la nación cubana en estos momentos. Y también el
gran peligro, porque hay que tratar por todos los medios que la
transición sea pacífica.
Ante ese panorama, ¿cuál es la propuesta de la STC?
EGM: Ante todo, apoyar a la disidencia interna, porque la
evolución se hace dentro de Cuba, con dos factores: la disidencia
interna y los renovadores que existen dentro de las filas del
oficialismo.
Yo, personalmente, creo más en las posibilidades de los
renovadores que en la disidencia. Porque estos renovadores son
jóvenes, bien formados, están conscientes de que ese modelo
ya no funciona y el destino de sus hijos y de sus nietos depende de que
ese país funcione. Y están dentro del gobierno.
Ustedes tienen su sede en Caracas. ¿Qué podría
significar una victoria de Hugo Chávez para el exilio cubano en
Venezuela?
EGM: Los exiliados cubanos estamos preocupados con el posible
triunfo de Chávez, porque él es una incógnita. Es un
militar, golpista fracasado, que usa el populismo social para entronizarse
en el poder. Qué va a ser si llega al poder, es una
incógnita, pero lo más probable es que implante una especie
de fascismo en el país. Es el continuista más grande que hay
en Venezuela, porque está apoyado por los mismo grupos que llevaron
al poder al presidente Caldera.
Finalmente yo no estoy tan seguro de que Chávez vaya a ganar
las elecciones. Hay mucha gente que lo apoya en las encuestas pero que no
van a votar. Es un sector marginal, que es nacional, no de emigrantes,
etc.
Hay obstáculos para la transición, dice
García
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