Publicado el jueves, 3 de diciembre de 1998 en El Nuevo Herald

Hay obstáculos para la transición, dice García

PABLO ALFONSO
El Nuevo Herald

Eduardo García Moure, dirigente de la organización sindical Solidaridad de Trabajadores Cubanos (STC), afirmó que Fidel Castro es el principal obstáculo a una transición democrática y, contradictoriamente, el único que puede conducir pacíficamente los cambios en la isla.

García, quien reside en Caracas donde tiene su sede la STC, salió de Cuba en 1962 tras asilarse en la embajada de Venezuela. En ese entonces era secretario general del Sindicato de Trabajadores del Comercio de La Habana y vicepresidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Comercio.

Pero al mismo tiempo que ejercía su liderazgo sindical, García militaba secretamente en la organización clandestina Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP) que luchaba por derrocar al régimen de Fidel Castro.

Desde que salió de Cuba, García se vinculó al movimiento obrero latinoamericano y en 1964 fue electo secretario ejecutivo para el Caribe de la Central Latinoamericana de Trabajadores (CLAT). Actualmente es secretario general adjunto de la CLAT.

Durante una visita realizada a Miami la pasada semana, García concedió esta entrevista a El Nuevo Herald:

¿Cuál es la solución política que usted prevé a la crisis cubana?

EGM: Es un cuadro muy complejo, con muchas incógnitas. Yo estoy convencido de que hay muchos funcionarios dentro del gobierno y las fuerzas armadas conscientes de que aquello tiene que ir a una evolución. Aunque los cuadros del Partido, del gobierno y de la propia CTC, son tan mediocres que se resisten a aceptar esa realidad.

Es verdad que los movimientos de oposición y disidencia interna no han sido capaces de desarrollar una fuerza articulada, pero también es verdad que el gobierno no ha podido eliminarlos. Cada día se multiplican, en la misma medida en que el gobierno trata de controlarlos.

¿Cómo ve el cambio político futuro del país? ¿Va a ser un cambio pacífico o no?

EGM: Bueno esa tampoco es una pregunta fácil de responder. Y no lo es porque hoy no se ve nada claro la interacción que existe, dentro de Cuba, entre las organizaciones de poder, del gobierno, los espacios de la sociedad civil independiente, y los grupos de oposición. Por eso creo que nadie puede asegurar con certeza cuándo y cómo será el desenlace de la transición democrática.

Por una parte la disidencia política, social, sindical, está en la etapa de construir su organización, de articularse, de elaborar su alternativa y comenzar su marcha juntos.

Por la otra, la cúpula gobernante no tiene la capacidad necesaria para conducir una evolución política. Y Fidel sabe que si desata ese proceso, se le va de las manos.

La historia de las transiciones políticas pacíficas ha demostrado que si el gobierno se siente realmente fuerte, él mismo promueve la transición. De lo contrario la retarda a riesgo de provocar una explosión social. Este gobierno ni promueve la transición ni abre espacios. Y esto se debe a la gran desconfianza que se tienen entre ellos unido a su enorme incapacidad política.

Cuándo usted dice ``ellos'' ¿a quiénes se está refiriendo?

EGM: A los principales dirigentes del Politburó y de las organizaciones de masas.

¿Y a Fidel y Raúl Castro?

EGM: No solamente. Es verdad que Fidel ha tenido un papel protagónico indiscutible en este proceso. Pero Fidel no es el único responsable de la solución cubana. Es todo el sistema, todo el aparato, sus principales dirigentes son responsables de lo que sucede en el país. Y hasta ahora ese aparato se muestra incapaz de generar por sí mismo un cambio, debido al miedo y a la incapacidad política que existe entre la cúpula gobernante. Hay que recordar que el incapaz es un individuo más dogmático y más intolerante.

Te cuento una anécdota que se puede publicar. A mí me dijo hace poco un alto dirigente del gobierno cubano, refiriéndose al exilio: ``No, no, el problema no es con ustedes, el problema es entre nosotros. Y sin Fidel, nos vamos a fajar a tiros''.

Por eso ellos insisten que en sea Fidel quien dirija los cambios. Pero Fidel no quiere cambios que lo alejen del poder. Actúa como un monarca absoluto y todo parece indicar que está dispuesto a morirse en el poder. Y con Fidel en el poder no habrá en el país los cambios necesarios. Esa es la gran contradicción en que se encuentra la nación cubana en estos momentos. Y también el gran peligro, porque hay que tratar por todos los medios que la transición sea pacífica.

Ante ese panorama, ¿cuál es la propuesta de la STC?

EGM: Ante todo, apoyar a la disidencia interna, porque la evolución se hace dentro de Cuba, con dos factores: la disidencia interna y los renovadores que existen dentro de las filas del oficialismo.

Yo, personalmente, creo más en las posibilidades de los renovadores que en la disidencia. Porque estos renovadores son jóvenes, bien formados, están conscientes de que ese modelo ya no funciona y el destino de sus hijos y de sus nietos depende de que ese país funcione. Y están dentro del gobierno.

Ustedes tienen su sede en Caracas. ¿Qué podría significar una victoria de Hugo Chávez para el exilio cubano en Venezuela?

EGM: Los exiliados cubanos estamos preocupados con el posible triunfo de Chávez, porque él es una incógnita. Es un militar, golpista fracasado, que usa el populismo social para entronizarse en el poder. Qué va a ser si llega al poder, es una incógnita, pero lo más probable es que implante una especie de fascismo en el país. Es el continuista más grande que hay en Venezuela, porque está apoyado por los mismo grupos que llevaron al poder al presidente Caldera.

Finalmente yo no estoy tan seguro de que Chávez vaya a ganar las elecciones. Hay mucha gente que lo apoya en las encuestas pero que no van a votar. Es un sector marginal, que es nacional, no de emigrantes, etc.


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