Los participantes en la conferencia de prensa resaltaron las
dificultades legales de enjuiciar a un presidente en ejercicio,
trátese de Fidel Castro, quien dentro de tres semanas
cumplirá cuarenta años en el poder, o de Laurent
Desiré Kabila, de la República Democrática del Congo,
aunque expresaron su esperanza de que el procedimiento iniciado a Pinochet
permita crear un precedente jurídico.
Bruce Lalonde, del partido francés Generación
Ecología, subrayó que la decisión de Straw y del juez
español Baltasar Garzón debe abrir la vía al proceso
de Fidel Castro, resaltando que la reputación del mismo como
``dictador bueno'' es ya una cosa del pasado.
Lalonde preconizó que todos los dictadores, ya sean de derecha o
izquierda, sean juzgados por los delitos que escapan a las funciones de un
jefe de estado, como torturas y asesinatos, y que esos delitos carecen de
prescripción, lo que también fue planteado por el abogado
Serge Lewisch.
Lewisch representa a Pierre Golendorf, ciudadano francés que
estuvo encarcelado 38 meses en Cuba, acusado de querer escribir un libro
contra Fidel Castro.
Golendorf, quien había ido a Cuba como cooperante,
presentará en esta semana una demanda de enjuiciamiento contra
Castro ante un tribunal francés, en la que resaltará no
sólo lo que le sucedió, sino otros casos de los que fue
testigo durante su encarcelamiento, en especial la muerte de Pedro Luis
Boitell.
Piden en Europa que se enjuicie a Castro
Copyright © 1998 El Nuevo Herald