``Antes de separarme de Néstor cuando se lo llevaban para Cien y
Aldabó me dijo que permanecería en huelga de hambre hasta
que finalizara la cumbre de derechos humanos que se celebra en
París'', dijo.
Rodríguez Lobaina estaba invitado a participar en la
reunión en Francia por el 50 aniversario de la Declarción
Universal de los Derechos del Hombre, pero las autoridades cubanas le
negaron el permiso de salida.
Fuentes de la disidencia interna dijeron que el opositor había
planeado disponerse en huelga de hambre junto a otros dos jóvenes
en la mañana del martes frente a la Cancillería en La
Habana.
La huelga de hambre, dijo el padre del dirigente, se hace para
manisfestar su inconformidad con el gesto arbitrario de prohibirle el
viaje.
Rodríguez Lobaina cumplió recientemente una condena de 18
meses de privación de libertad por un supuesto delito de
rebelión y fue considerado prisionero de conciencia por
Amnistía Internacional.
Por otra parte, el doctor Oscar Elías Bisett, quien
permaneció arrestado todo el lunes, dijo el martes a El Nuevo
Herald que la oposición celebrará el 50 aniversario de la
Declaración Universal de los Derechos del Hombre en el Parque
Butari de la barriada habanera de Lawton, con la lectura de los 30 puntos
del documento.
Bisett preside la Fundación Lawton de derechos humanos y
convocó a la disidencia interna para la reunión. La
policía política lo ha presionado en las últimas
horas para que suspenda el acto.
El médico estuvo arrestado también el viernes.
Oficiales de la Seguridad del Estado visitaron el martes a disidentes y
periodistas independientes para pedirles que se abstengan de asistir a la
celebración.
Sobre el aniversario de la Declaración, el cardenal Jaime Ortega
Alamino afirmó que `'esta es una ocasión privilegiada para
que antes de que termine el siglo, en el seno de cada nación, todos
examinen su conciencia''.
En un mensaje especial publicado en la revista arquidiocesana
Aquí la Iglesia, el jefe de la Iglesia Católica pide que
este aniversario suscite la reflexión. ``Un hombre que no tenga
asegurados sus derechos sociales no es tratado dignamemte como persona,
tampoco lo es un hombre que no tenga grantizado sus derechos personales a
la integridad física y moral, a las libertades personales, civiles
y políticas'', escribe el cardenal.
Disidente preso y en ayuno
Copyright © 1998 El Nuevo Herald