Publicado el viernes, 11 de diciembre de 1998 en El Nuevo Herald

Reprimen acto en La Habana

OLANCE NOGUERAS
El Nuevo Herald

Un hombre que gritaba consignas por los derechos humanos en una calle aledaña al Parque Butari, del barrio habanero de Lawton, fue golpeado y arrastrado el jueves por partidarios del gobierno que también agredieron a periodistas extranjeros presentes en el lugar, mientras en la Casa Blanca el presidente Bill Clinton deploraba la situación de los presos políticos y las represalias contra disidentes en Cuba.

Varios centenares de partidarios del régimen castrista fueron citados el jueves en el parque Butari, para contrarrestar una manifestación cívica que se disponía a conmemorar el 50 aniversario de la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La convocatoria para esta conmemoración fue lanzada por Oscar Elías Bisset, presidente de la Fundación Lawton para los Derechos Humanos, quien había sido detenido el miércoles por tercera vez en días recientes para impedir su participación en el acto.

Según la agencia independiente Cubapress, los operativos de la Seguridad del Estado comenzaron el jueves con la detención del periodista independiente Omar Rodríguez Saludes y los activistas Rolando Iyobre, Ofelia Nardo, Miriam Cantillo, Maritza Lugo y Osmel Lugo.

En un costado del parque Butari, unas 100 personas seguían a las 10:00 de la mañana del jueves un partido de béisbol que se desarrollaba en un pequeño terreno con gradas del propio parque, mientras que en el extremo opuesto varios centenares de simpatizantes del gobierno, con tres banderas cubanas y un equipo de altoparlantes, se preparaban a manifestarse ``en apoyo del Congreso de Jóvenes Comunistas''.

Al llegar los periodistas extranjeros, los reunidos en el segundo grupo se dirigieron hacia ellos gritando ``Viva Cuba'', ``Viva Fidel'' y ``Viva la Revolución''.

Unos minutos después, y en medio de la multitud, un hombre no identificado, de raza negra y de unos 30 años, gritó ``Vivan los derechos humanos'' y ``Libertad para los prisioneros'', lo que desencadenó un enfrentamiento, según la Agencia Francesa de Prensa (AFP).

Estudiantes y personas de civil que lo rodeaban lo empujaron y arrastraron hasta una calle vecina que estaba controlada por la Policía Nacional Revolucionaria (PNR). El manifestante portaba ejemplares de la Declaración Universal y del Nuevo Testamento, según dijeron testigos a la prensa.

Varios miembros de la oposición que planeaban asistir a la protesta fueron detenidos con anterioridad. Agentes de seguridad vestidos de civil custodiaban el parque, mientras las calles cercanas eran cerradas.

Los partidarios del gobierno impidieron a fotógrafos y camarógrafos extranjeros registrar el incidente dándoles golpes a sus cámaras. Algunos periodistas extranjeros fueron físicamente agredidos y víctimas de robo, como el camarógrafo de Reuters TV Alfredo Tedeschi, a quien le sustrajeron el micrófono.

Agentes de la Seguridad del Estado impidieron a la cadena estadounidense Cable News Network (CNN) realizar entrevistas y golpearon a su camarógrafo, Rudy Marshall.

Dos disidentes fueron arrastrados por agentes de seguridad, mientras uno de ellos gritaba consignas en favor de los derechos humanos y de los presos políticos.

Durante la tradicional conferencia de prensa de la cancillería cubana, la periodista de CNN Susan Candiotti, sustituta de la corresponsal Lucía Newman, preguntó al vocero Alejandro González: ``En Cuba se dice que se respetan los derechos humanos, entonces, ¿cómo no se puede hablar libremente en la calle?''.

``Yo no estaba allí, no tengo información oficial sobre ese incidente. Me es importante comentar --lo dicho por la periodista-- que en Cuba concedemos un tratamiento generalizado del disfrute pleno de todos los derechos humanos y los derechos fundamentales gracias a la revolución'', respondió González.

Mientras tanto, durante una ceremonia en la Casa Blanca para conmemorar el 50 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Clinton puntualizó que en Cuba ``las personas que luchan por la paz y cambios democráticos son reprimidos y encarcelados''.

Clinton recordó especialmente las condiciones de encarcelamiento de los cuatro miembros del Grupo de Trabajo para la Disidencia Interna (GTDI), firmantes del manifiesto ``La Patria es de Todos'', arrestados en julio de 1997.

Durante la ceremonia, Clinton entregó los premios de derechos humanos ``Eleanor Roosevelt'' a representantes de varios países del mundo. Tras la entrega, la activista Ruth ``Chuny'' Montaner firmó una copia de la Declaración de los Derechos Humanos en representación de los cuatro cubanos de la GTDI: Félix Bonne Carcasés, René Gómez Manzano, Vladimiro Roca Antúnez y Marta Beatriz Roque Cabello.

``El hecho de que el Presidente mencionara la situación de los presos políticos pone de manifiesto ante el mundo la importancia que esto tiene en el campo de los derechos humanos y la política internacional'', expresó emocionada Montaner.

En diálogo telefónico con El Nuevo Herald, Michael Rannenberger, coordinador de la oficina de Asuntos Cubanos del Departamento de Estado, destacó los esfuerzos de la Casa Blanca para reclamar que se cumplan los derechos elementales en la isla y dijo que los incidentes en La Habana ``no representan una sorpresa, porque sabemos que esta es la manera en que el gobierno actúa''.

``No es nada nuevo, pero es algo brutal y horrible'', enfatizó. ``Nosotros condenamos en los términos más fuertes este tipo de represión, que debe terminar inmediatamente''.

Exiliados cubanos también se manifestaron ayer en ciudades tan distantes como París, Ottawa, Madrid, Nueva York y Miami, protestando por las violaciones a los derechos humanos en Cuba.
El reportero de El Nuevo Herald Rui Ferreira contribuyó a esta información.


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