Varios centenares de partidarios del régimen castrista fueron
citados el jueves en el parque Butari, para contrarrestar una
manifestación cívica que se disponía a conmemorar el
50 aniversario de la firma de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos.
La convocatoria para esta conmemoración fue lanzada por Oscar
Elías Bisset, presidente de la Fundación Lawton para los
Derechos Humanos, quien había sido detenido el miércoles por
tercera vez en días recientes para impedir su participación
en el acto.
Según la agencia independiente Cubapress, los operativos de la
Seguridad del Estado comenzaron el jueves con la detención del
periodista independiente Omar Rodríguez Saludes y los activistas
Rolando Iyobre, Ofelia Nardo, Miriam Cantillo, Maritza Lugo y Osmel
Lugo.
En un costado del parque Butari, unas 100 personas seguían a las
10:00 de la mañana del jueves un partido de béisbol que se
desarrollaba en un pequeño terreno con gradas del propio parque,
mientras que en el extremo opuesto varios centenares de simpatizantes del
gobierno, con tres banderas cubanas y un equipo de altoparlantes, se
preparaban a manifestarse ``en apoyo del Congreso de Jóvenes
Comunistas''.
Al llegar los periodistas extranjeros, los reunidos en el segundo grupo
se dirigieron hacia ellos gritando ``Viva Cuba'', ``Viva Fidel'' y ``Viva
la Revolución''.
Unos minutos después, y en medio de la multitud, un hombre no
identificado, de raza negra y de unos 30 años, gritó ``Vivan
los derechos humanos'' y ``Libertad para los prisioneros'', lo que
desencadenó un enfrentamiento, según la Agencia Francesa de
Prensa (AFP).
Estudiantes y personas de civil que lo rodeaban lo empujaron y
arrastraron hasta una calle vecina que estaba controlada por la
Policía Nacional Revolucionaria (PNR). El manifestante portaba
ejemplares de la Declaración Universal y del Nuevo Testamento,
según dijeron testigos a la prensa.
Varios miembros de la oposición que planeaban asistir a la
protesta fueron detenidos con anterioridad. Agentes de seguridad vestidos
de civil custodiaban el parque, mientras las calles cercanas eran
cerradas.
Los partidarios del gobierno impidieron a fotógrafos y
camarógrafos extranjeros registrar el incidente dándoles
golpes a sus cámaras. Algunos periodistas extranjeros fueron
físicamente agredidos y víctimas de robo, como el
camarógrafo de Reuters TV Alfredo Tedeschi, a quien le sustrajeron
el micrófono.
Agentes de la Seguridad del Estado impidieron a la cadena
estadounidense Cable News Network (CNN) realizar entrevistas y golpearon a
su camarógrafo, Rudy Marshall.
Dos disidentes fueron arrastrados por agentes de seguridad, mientras
uno de ellos gritaba consignas en favor de los derechos humanos y de los
presos políticos.
Durante la tradicional conferencia de prensa de la cancillería
cubana, la periodista de CNN Susan Candiotti, sustituta de la corresponsal
Lucía Newman, preguntó al vocero Alejandro González:
``En Cuba se dice que se respetan los derechos humanos, entonces,
¿cómo no se puede hablar libremente en la calle?''.
``Yo no estaba allí, no tengo información oficial sobre
ese incidente. Me es importante comentar --lo dicho por la periodista--
que en Cuba concedemos un tratamiento generalizado del disfrute pleno de
todos los derechos humanos y los derechos fundamentales gracias a la
revolución'', respondió González.
Mientras tanto, durante una ceremonia en la Casa Blanca para conmemorar
el 50 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, Clinton puntualizó que en Cuba ``las personas que luchan
por la paz y cambios democráticos son reprimidos y
encarcelados''.
Clinton recordó especialmente las condiciones de encarcelamiento
de los cuatro miembros del Grupo de Trabajo para la Disidencia Interna
(GTDI), firmantes del manifiesto ``La Patria es de Todos'', arrestados en
julio de 1997.
Durante la ceremonia, Clinton entregó los premios de derechos
humanos ``Eleanor Roosevelt'' a representantes de varios países del
mundo. Tras la entrega, la activista Ruth ``Chuny'' Montaner firmó
una copia de la Declaración de los Derechos Humanos en
representación de los cuatro cubanos de la GTDI: Félix Bonne
Carcasés, René Gómez Manzano, Vladimiro Roca
Antúnez y Marta Beatriz Roque Cabello.
``El hecho de que el Presidente mencionara la situación de los
presos políticos pone de manifiesto ante el mundo la importancia
que esto tiene en el campo de los derechos humanos y la política
internacional'', expresó emocionada Montaner.
En diálogo telefónico con El Nuevo Herald, Michael
Rannenberger, coordinador de la oficina de Asuntos Cubanos del
Departamento de Estado, destacó los esfuerzos de la Casa Blanca
para reclamar que se cumplan los derechos elementales en la isla y dijo
que los incidentes en La Habana ``no representan una sorpresa, porque
sabemos que esta es la manera en que el gobierno actúa''.
``No es nada nuevo, pero es algo brutal y horrible'', enfatizó.
``Nosotros condenamos en los términos más fuertes este tipo
de represión, que debe terminar inmediatamente''.
Exiliados cubanos también se manifestaron ayer en ciudades tan
distantes como París, Ottawa, Madrid, Nueva York y Miami,
protestando por las violaciones a los derechos humanos en Cuba.
Copyright © 1998 El Nuevo Herald
Reprimen acto en La Habana
OLANCE NOGUERAS
El reportero de El Nuevo Herald Rui Ferreira contribuyó a esta
información.