Posible alianza con terrorismo
Orestes Lorenzo, ex mayor de la Fuerza Aérea de Cuba, que desertó a Estados Unidos en 1991, dijo que la búsqueda de información militar norteamericana por parte de Cuba ``parece ridícula y carece de objetividad práctica''.
``Es ridículo suponer que el ejército cubano puede hacer algo serio ante el poderío militar norteamericano'', indicó Lorenzo. ``Sin embargo, si pensamos en términos de servicios prestados a grupos terroristas o naciones como Libia, Irán u otras por el estilo, las cosas cambian''.
Lorenzo dijo que no le sorprende que el régimen de Fidel Castro esté ``prestando o vendiendo sus servicios de inteligencia'' a grupos terroristas islámicos o naciones poderosas interesadas en llevar a cabo actos terroristas en territorio norteamericano.
Según Erneido Oliva, director del Consejo Militar Cubano Americano, con sede en Washington, no es ninguna sorpresa que Castro mantenga vínculos con grupos y naciones que practican el terrorismo.
``Para mí no hay duda de que Fidel y Raúl Castro representan una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos que puede incluir cualquier acción de esa naturaleza'', afirmó Oliva, general retirado del ejército de Estados Unidos.
La decisión de irrumpir en la red la tomó ``la administración porque ellos han creído que se aproximaba una acción o evitando que se expandieran más'', agregó Oliva.
Después de mantener controlados bajo vigilancia durante tres años a los presuntos espías, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) desmanteló la red el sábado con el arresto de 10 sospechosos y puso punto final a sus objetivos de espiar instalaciones militares norteamericanas e infiltrarse en grupos exiliados del sur de la Florida, según indica el encausamiento.
Los comentarios de Lorenzo y Oliva fueron compartidos también por Ernesto Betancourt, un analista cubano en asuntos de inteligencia residente en Washington.
``Posiblemente Castro ha tocado por ahí algún botón que encendió una luz roja a la inteligencia norteamericana'', dijo Betancourt, quien fue durante varios años director de Radio Martí.
Betancourt recordó que la prestigiosa revista británica Jane's Defence Weekly, publicó el 6 de marzo de 1996 un artículo en el que revela que las fuerzas especiales cubanas se entrenaban en Viet Nam desde 1990, para llevar a cabo acciones militares dentro del territorio norteamericano en caso de una confrontación entre ambos países.
``La estrategia de La Habana al emprender este tipo de entrenamiento consiste en atacar las áreas de preparación y abastecimiento de las fuerzas norteamericanas que se preparen para invadir Cuba. El objetivo político sería llevar la realidad de la guerra al pueblo norteamericano y ejercer presión nacional sobre Washington'', indicó el artículo de Jane's Defence Weekly citado por Betancourt.
Según el profesor Edward González, experto en asuntos militares de la Rand Corporation, quien ha elaborado varios estudios sobre la situación política y militar en Cuba, el espionaje cubano a las instalaciones militares podría corresponder a ese tipo de estrategia.
``Aunque un conflicto militar con Cuba es extremadamente remoto no hay que descartar que Estados Unidos podría verse envuelto en esa situación si hay una desestabilización interna en la isla'', dijo González. ``Dentro de esta perspectiva, el espionaje cubano a instalaciones militares norteamericanas no es nada sorprendente''.
Tras conocerse el arresto el lunes, en Miami circularon versiones según las cuales el gobierno actuó contra los espías en respuesta al hecho de que algunos exilados cubanos están siendo enjuiciados en Puerto Rico por un supuesto complot para asesinar a Castro.
James Rubin, portavoz del Departamento de Estado, negó rotundamente esas versiones el martes.
``Tales afirmaciones carecen totalmente de base'', afirmó el vocero. ``Las dos investigaciones que condujeron a estas acusaciones ocurrieron completamente por separado''.
Las detenciones en uno y otro caso ``demuestran simplemente que el gobierno de Estados Unidos está comprometido firmemente con el cumplimiento de nuestras leyes'', agregó Rubin.
Copyright © 1998 El Nuevo Herald