De Viña del Mar a Isla Margarita.

En noviembre de 1996, los mandatarios de Iberoamérica se reunieron en lo que la historia recoge como la Cumbre de Viña del Mar, en Chile. Como resultado de los temas debatidos en dicha Cumbre, los allí reunidos propusieron un documento que resumía los tres principales tópicos tratados por esos mandatarios, a saber

Primera Parte - Gobernalidad Para Una Democracia Eficiente y Participativa -;

Segunda Parte - La Cooperación Derivada De Las Cumbres De La Conferencia Iberoamericana -; y

Tercera Parte - Asuntos de Especial Interés.

Indudablemente la importancia que estos mandatarios le dieron a un sistema de gobierno eficiente y participativo es tal que lo colocaron como parte inicial de todo lo propuesto como reafirmando que sin democracia todo los demás logros son imposibles. El documento declara que &q uot;este conjunto de compromisos y de principios, que se sustenta en el acervo cultural e histórico que compartimos y que nos ha llevado a constituir la Conferencia Iberomaericana, es la base fundamental y el marco conceptual que orienta nuestras reflexiónes, decisiones y objetivos que nos hemos trazado en relación con el tema de la gobernabilidad para una democracia eficiente y participativa." En el documento se esclarecen los conceptos y se sientan pautas y metas para que Iberoamérica llegue al Tercer Milenio, con paso firm y democracias fuertes que permitan un avance hacia el progreso, la estabilidad política y la felicidad de sus pueblos.

Todos los mandatarios firmantes de este trascendental documento habían sido elegidos democráticamente por sus pueblos, en elecciones libres y democráticas, excepto uno, el dictador que por 38 años tiraniza al pueblo de Cuba. Incongruente, no es cierto?

Nos preguntamos que significa esta incongruencia. Un análise objetivo nos indica que, en primer lugar, la presencia del dictador de Cuba era ilógica en una conferencia basada precisamente en la democracia; en segundo lugar, me imagino que los representantes de las democracias se tienen que haber asombrado y preguntado que significaba la firma de Fidel Castro en ese documento; y en tercer lugar, estos mandatarios democráticos tomarían, nos figuramos, consciencia de que o les estaban tomando el pelo o que se les imponía el deber de analizar los frutos, si alguno, de la Conferencia de Viña del Mar cuando llegaran a Isla Margarita en 1997.

La Cumbre de Isla Margarita se aproxima y ante este acontecimiento mas de 35 organizaciones de exiliados cubanos han unido sus esfuerzos y, desde hace meses, han visitado los consulados Iberoamericanos destacados en la ciudad de Miami, Florida, y también visitaron en sus respectivos países, presidentes electos y miembros de la oposicion, con el propósito de presentar ante ellos los acuerdos de Viña del Mar y de pedirles que reclamen al representante del gobierno de Cuba en esta nueva Cumbre, el cumplimiento de los deberes que la firma de tales acuerdos conlleva.

Mientras tanto la presecusión a los opositores, la represión política, y las violaciones de los derechos humanos continúan en Cuba hasta tal punto que el sólo hecho de encontrar a un cubano con un panfleto con los postulados de Viña del Mar es considerado como "posesión de propaganda enemiga" y condenado a los años de cárcel que el corrompido sistema judicial de Cuba estime conveniente.

Finalmente, numerosas organizaciones del exilio estarán presentes en Isla Margarita para reclamar se le exija a Fidel Castro que responda el porqué no ha cumplido con su compromiso de propiciar en Cuba "la gobernabilidad para una democracia eficaz y participativa," adquirido al firmar la Declaración de Viña del Mar o en la alternativa, que se le confronte con la falsedad, la inmoralidad y el desprecio que representa hacia los otros firmantes el rubricar la firma como representante de un gobierno para impunemente ignorarlo después.

Esta participación del exilio cubano no tiene carácter político, es solo presencia digna que reclama derechos inalienables del ser humano para el pueblo de Cuba ante una Iberoamérica que dice es y quiere ser mas aún, adalid de democracia en el mundo.